Rajoy jugará al contraataque en su búsqueda de indecisos y socialistas desencantados
@Alberto Mendoza.- 03/03/2008 06:00h

José Luis Rodríguez Zapatero sacará primero en el debate, y a Mariano Rajoy le tocará jugar al contraataque. Al contrario de lo sucedido en el pasado cara a cara, el candidato socialista tendrá la oportunidad de marcar la agenda de contenidos en cada bloque del programa, y el líder popular, que dirá la última palabra al cerrar el debate, deberá exhibir sus reflejos en la réplica.
El Partido Popular espera por tanto a un Zapatero a la ofensiva, dispuesto a revisar de nuevo el pasado gubernamental de Rajoy y los ocho años de mandato de Aznar. Pero, según explicó Gabriel Elorriaga, secretario de Comunicación del PP, en un encuentro informal con periodistas el sábado en León, Rajoy mantendrá el mismo tono que en cara a cara previo, pese a que algunas voces lo tildaran de agresivo.
Y es que referencias a la famosa “niña” aparte, el PP se encuentra satisfecho con los efectos del pasado debate, y han mantenido el mismo tipo de preparación, a base de elaborar fichas por materias y trabajar la documentación. Elorriaga señaló que los datos de sus encuestas muestran que Rajoy fue más eficaz que Zapatero a la hora de llegar a los indecisos, así como para hacer comprender su mensaje entre parte del electorado socialista en una proporción mayor que Zapatero entre sectores cercanos al PP.
Los indecisos y los socialistas desencantados serán una vez más el objetivo de las palabras de Rajoy. Elorriaga relató cómo buena parte de la audiencia se posiciona a priori a favor de uno u otro candidato, y no cambia de preferencia pase lo que pase, como tampoco lo haría un seguidor del Real Madrid si su equipo pierde una final ante el Barcelona. Pero hay ciudadanos que deciden su voto en las últimas 48 horas, y por pocos que sean, en una situación de empate técnico pueden ser determinantes.
Además, en el PP confían en convencer a una parte del electorado que en 2004 prefirió a Zapatero, pero que, cuatro años después, puede decantarse por Rajoy disconformes con la reforma del modelo territorial o la negociación con ETA. El tercer grupo de ciudadanos que pueden contribuir al vuelco electoral son los ‘tapados’ de las encuestas, que no se atreven a hacer pública su predilección por el PP, pero que acaban votando.
Elorriaga señaló que este tipo de debates televisivos no eran el lugar adecuado para anunciar nuevas promesas, pero sí para recordar las realizadas hasta la fecha. En este sentido, indicó que el primer debate se había concebido por PSOE y PP orientado a hacer balance de la Legislatura; y el segundo, a las propuestas para el futuro. Habrá, por tanto, menos recurso a los gráficos, que Rajoy no acertó a mostrar bien a cámara, pero no menos tensión.
De acuerdo con Elorriaga, habrá confrontación, pero tras más de una semana de campaña, y a la espera de sorpresas, la munición de ambos partidos ya es de sobra conocida: Zapatero aprovechará para acusar a Rajoy de generar crispación para desanimar a los votantes y beneficiarse de una baja participación; mientras que el candidato popular podrá recordar a Zapatero su descuido tras la entrevista con Iñaki Gabilondo en reconocía que iba a dramatizar.
Una campaña anodina
El secretario de Comunicación del PP consideró que la precampaña había sido mucho más determinante que la verdadera campaña, ya que esta última ha estado marcada por los debates, y en las semanas previas fue cuando se desgranaron la mayoría de propuestas de ambos partidos. Ahí es donde los populares creen que se adelantaron al PSOE en la toma de la iniciativa, tanto en cuanto a promesas, como en la selección de los temas con los que bombardear a la opinión pública. Es decir, inmigración, seguridad, crisis económica y nacionalismos.
Además, Elorriaga explicó que el hecho de que la campaña fuera más anodina e intrascendente beneficia a los intereses del PP, ya que tradicionalmente se ha considerado que los populares necesitan de campañas electorales de perfil bajo.
En cuanto a la estrategia socialista, desde el PP se opina que no han logrado su objetivo de movilizar a su electorado con su campaña emotiva, dirigida a evidenciar las diferencias entre izquierda y derecha, y en la apelación al voto para frenar el regreso al poder del PP. Por ello, Elorriaga afirmó que el PSOE había cambiado de táctica. De rebajar sus expectativas en las encuestas, como la del CIS, para forzar el empate y llamar a sus votantes a las urnas, habría pasado a hablar de alcanzar la “mayoría suficiente” que les permita gobernar sin depender de minorías. Una forma de reclamar el voto útil a ciudadanos que también podrían estar cerca del PP.
En todo caso, hipótesis que las urnas deben verificar el 9 de marzo, y que se pueden ver reforzadas o no tras los 90 minutos de debate. Un cara a cara en que los dos candidatos están obligados a salir a ganar, ya sea llevando la iniciativa o esperando al contraataque.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (0)
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otras noticias de España
El PP propone incrementar la deducción por vivienda hasta un 25%(03/03/2008)
Boom del voto por correo: crece un 38% respecto a los comicios anteriores(03/03/2008)
¡Aquí no hay debate!(03/03/2008)
Financial Times: "Rajoy es un líder sin brillo y a la sombra de Aznar"(03/03/2008)
Cataluña opta por el autismo mediático ante el 9-M(03/03/2008)
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()