EL CONFIDENTE
Adrià y Santamaría llevan la polémica a los medios (El Periódico versus La Vanguardia) y la política (CiU vs PSC)
No sólo es una polémica de fogones. Las diferencias entre los dos chefs de postín, Santi Santamaría y Ferran Adrià hace tiempo que van más allá del tratamiento que dan a los productos con los que elaboran sus platos. En el pequeño mundo que es Catalunya, Adrià y Santamaría, o Santamaría y Adrià, han sido los portaestandartes enfrentados de los dos principales medios de comunicación que se baten por el liderazgo.
Así, mientras el propietario de El Bulli es el hombre de El Periódico de Catalunya, el del Racó de Can Fabes lo es de La Vanguardia. El compromiso de Ferran Adrià con la cabecera del grupo Zeta es absoluto: promociones, actos… o la dirección de más de 200 jóvenes cocineros al frente del ágape que se sirve con motivo de la elección del ‘Català de l’any’, que organizan conjuntamente El Periódico y TV3 desde hace 2 años, cuando Rafael Nadal asumió la dirección del diario.
Por su parte, Santi Santamaría es el hombre de La Vanguardia. Una promoción, en la que se vendía por 0,50 euros un utensilio de cocina hasta completar una colección, prescrita por el chef y lanzada por este diario el 7 de enero, consiguió aumentar sus ventas un 20 %. La primera entrega quedó agotada.
La adscripción tan estrecha de uno y otro con ambos medios ha hecho circular la idea de que Ferran Adrià era una persona más vinculada al mundo socialista, mientras que Santamaría formaría parte de la órbita de CiU. El oasis catalán no ha podido resistir, sin embargo, la tormenta desatada por el libro de Santi Santamaría del que tan mal parado sale el hombre más conocido de la actual cocina española (“la fama del cocinero pesa más que los contenidos de su propuesta”, asegura en su libro).
Ambos cocineros no han hecho en los últimos tiempos más que enzarzarse en disputas miles, aunque nunca de una forma tan directa como ahora. A la vez que Ferran Adrià protagonizaba un spot para las patatas fritas de Matutano (Pepsico), el chef de Sant Celoni es muy agresivo habitualmente con la industria alimentaria; mientras Adrià se vanagloria de su fundación Alicia (Alimentación y Ciencia), Santamaría la ridiculiza en el libro de marras: “Sus resultados son mucho ruido y pocas nueces, a no ser que consideremos que un par de libros y un coloquio de una sola jornada en los cinco años desde su creación son un balance del que sentirse orgullosos”.
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Opiniones de los lectores (13)
13. SSSUUUSSSAAA03/06/2008, 14:12 h.
Soy joven y con lo cual igual estas ideas no son las mejores,pero a novel observación hay que sumarle una estrella mas a Santi santamaria,es uno de los cocineros al que mas respeto,en su forma de cocinar nunca se sale de las reglas base,que es conservar lo de siempre,los sabores y saber lo que realmente comes no altera los productos,esta muy bien la cocina moderna,autor...etc.Pero para mi gusto a diferencia que su compañero que parece que en vez de estar en cocia esta en un laboratorio que en cualquier momento la bomba estalla,creo que es demasiado lla llegar a usar tanto la imaginacion hay que consevar el alimento y sus sabores aun asi no quita de que cada uno lo disfrace como quiera pero conservar lo fundamental...Dejo solo una opinion aui reflejada como tantos otros atentamente:S.A.D.R.
12.
olid1131/05/2008, 12:11 h.
Sin querer entrar en la "movida" que hay entre estos cocineros llamados de élite,si quisiera decir que,cuando uno va a estos restaurantes,aparte de llevar la Visa Oro entre los dientes,antes ya de entrar,hay que hacer malabarismos mentales para saber que coño come uno.
Grandes platos adornados cual jardin botánico.
Copas para las bebidas que,en algunos casos las tienes que coger con las dos manos.
Camareros que,cuando preguntas que contienen los distintos platos,te largan un sermón con palabras que en algunos casos ni existen en el diccionario,y que te hacen dar vueltas a las meninges para poder traducir lo dicho.
Al final pides el menú,con la esperanza de que por lo que pone en la carta sobre el precio de cada plato,podrás satisfacer tu apetito.
Te sirven las distintas especialidades en grandes platos,adornados con todo tipo de artilugios,pero reálmente el mérito es saber donde está el contenido.
Al final,todo muy bonito,muy "chic",pero sales del restaurante,y si aún te queda algo de dinero,te vas,aunque sea a un Fast Food a comerte una hamburgesa y un refresco para matar el apetito.
Con lo bueno que es un cocido ó una fabada.
11.
RELAMPAMPAGO31/05/2008, 11:00 h.
Buenos días a todos. No soy experto en cocina. Sólo aficionado. De "entrante", solo decir que Dios me ha castigado a tener un paladar "poco exigente".
Como soy de pueblo, y, con 76 años a cuestas, recuerdo mi infancia, donde abundaba, en muchas casas, el manjar de: "Gachasmigas ruleras, pan de centeno; en llenando la panza todo está bueno", y, eso, no todos los días.
Yo no tengo muchos libros del tema "Cocina". Unos doce o quince, tal vez algunos más.
El más antiguo, uno titulado " EL MANUAL DE REPOSTEROS", editado en 1843, que dice ser MANUAL COMPLETO de Licoristas, Destiladores, Pasteleros, Confiteros y Perfumadores.
Me interesaba, cuando lo compré, el tema de los Pasteles.
Encontré muchas recetas de Pasteles, Pastelillos, Pastelones, preparadas con productos varadísimos: Carnes,(caza y corral), Pescados, (de toda clase), Legumbres y Hortalizas.
Lo digo como aficionado, como los que van al futbol, o, a los toros, que sin haber dado una patada al balón, o, menos aún, haber pasado la mano por un pitón de vaquilla, hablan y hablan,(a veces, gritan), dando opiniones y consejos.
No doy consejos. Para mí: Sopa Castellana, Costillas de cordero, Patatas fritas, Un par de huevos.
10.
Imponible31/05/2008, 07:53 h.
En un país que camina a "ninguna parte", amenazado hasta en sus entrañas pos una crisis de mil facetas, no deja de ser esperpéntico que los medios de comunicación estén dánmdole vueltas a esos cocineros para gentes que te venden un plato sofisticado por lo que emplea en comer una familia en todo un mes. Esas "cartas" que confeccionan estos extravagantes cocineros rompen con la gastronomía apetecible al común de los españoles: esos huevos fritos con patatas o con pisto; los potajes de todo tipo; los pescados y mariscos fritoa o cocidos, etec. Loa Adriá, y el propio Santamaría son unos cuentistas que viven de la estulticia vanidosa de quienes caen en sus sofisticadas redes. Son los que por un almuerzo o cena son capaces de gastar los ingresos mensuales de una familia de tipo medio, esos socios de Intermoney vinculados a la Moncloa o maridados con ministras.
Es la paradoja de esta Nación en descomposición, porque no se trata del Estado ni de la Constitución, porque formas de estado las hay y las hemos tenido de todo tipo, como ha ocurrido con las Cartas Magnas, pero ESPAÑA hunde sus raíces en la Hispania romana y Visigoda
9.
Neithan28/05/2008, 18:23 h.
Parece una tontería, pero estoy de acuerdo.
Si se escribe en castellano, escríbase todo el texto en castellano.
Si quieren escribir un artículo en catalán, háganlo y pongan Catalunya, como debe ser.
Tanta invasión lingüística a mí también me resulta molesta... casi tanto como a Paco Vazquez le resultó en su día en L-A Coruña.
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