CINE
Onanismo estival

@Nacho Gay - 20/06/2008
Justo ahora, cuando suben los termómetros y atiza la solana, varios de los representantes del texto audiovisual moderno, los hijos de la vanguardia soviética y de Jean-Luc Godard, asaltan la pantalla en tiempos que suelen ser más propicios para los superhéroes patrioteros y las tragedias apocalípticas características del blockbuster.
Entre esta nueva hornada de autofelaciones fílmicas, siempre conscientes, a continuación destacamos tres estrenos de esta misma semana:
MARGOT Y LA BODA

Dirección y guión: Noah Baumbach .
Intérpretes: Nicole Kidman, Jennifer Jason Leigh, Jack Black...
www.margotylaboda.es
Siguiendo los pasos de su anterior largometraje, la estupenda Una historia de Brooklyn, Noah Baumabach regresa en Margot y la boda al análisis de la nueva burguesía americana y al concepto de familia disfuncional. Y lo hace con absoluta autoridad y gran manejo del concepto de autoría. Narrador frío, distante y profundamente ambiguo -para algo ha sido la mano derecha de ese loco popero llamado Wes Anderson-, Noah estructura este relato sin plantear aparentemente focalización alguna, como una especie de viaje hacia ninguna parte, salvo en lo que se refiere a las transformación de los numerosos personajes que toman parte en la historia, todos ellos profundamente complejos e inseguros. No esperen pues un desarrollo argumental prototípico; la historia avanza en la medida que lo hacen sus criaturas, en un grado de opacidad tan estimulante en su conjunto como desconcertante por momentos. Sobre todo en ese final insólito, difícil de descifrar y al mismo tiempo perfecto.
Lo mejor: excelentes interpretaciones. Nicole Kidman vuelve a dar el Do de pecho tras casi medio lustro desaparecida en combate.
Lo peor: la excesiva complejidad simbólica de los acontecimientos. A veces, menos es más.
THE PRINCESS OF NEBRASKA

Dirección: Wayne Wang.
Guión: Michael Ray (Historia: Yiyun Li).
Intérpretes: Li Ling, Brian Danforth, Pamelyn Chee...
www.karmafilms.es/laprincesadenebraska/index.html
Regresa Wayne Wang cuando apenas se había ido. Aún permanece en la cartelera de algunos cines españoles su anterior película, Mil años de oración, un discurso ciertamente antagónico al que ahora nos presenta. No tanto en las formas, que también. Tampoco desde el punto de vista temático, porque ya hace tiempo que este director está obsesionado por el proceso de aclimatación de sus compatriotas chinos a la sociedad yanqui (siempre basado en su propia, probablemente traumática, experiencia). La confrontación entre ambas películas es la misma que surge de la dialéctica entre tradición y modernidad. Si el protagonista de Mil años de oración era un anciano carcomido por su pasado, la princesa de Nebraska no pasa de los diecisiete y simboliza el descomunal abismo generacional que se está produciendo en la china comunista. Cree Wayne oportuno, en el intento de hacer patente ese despeñadero, recurrir a imágenes rodadas supuestamente con tecnología móvil. La cosa no funciona. Tampoco su pretendido formalismo, en ocasiones vacuo. No hay más que ver el final, en el que el director inserta, sobre un plano fijo de unos tres minutos, la canción Hope There’s Someone (que también utilizó Isabel Coixet en La vida secreta de las palabras). Tras esto, una metáfora: la figura femenina, frágil y endeble, frente a un inmenso muro de hormigón. Burdo. Muy burdo.
Lo mejor: el escaso metraje (77 min.), que resulta incluso excesivo.
Lo peor: Wayne sabe que lo suyo es cine de arte y ensayo –esta vez sin ensayo-.
CAOS CALMO

Dirección: Antonello Grimaldi.
Guión: Nanni Moretti, Laura Paolucci, Francesco Piccolo (Novela: Sandro Veronesi).
Intérpretes: Nanni Moretti, Valeria Golino, Isabella Ferrari...
www.altafilms.com
Nanni Moretti es un director absolutamente genial, pero como guionista es probablemente mejor. El libreto es sin duda lo más destacable de Caos Calmo, una cinta originalísima en la que el italiano vuelve a enfrentar a sus personajes con la muerte de un familiar, como ya lo hiciera en su obra magna, La habitación del hijo, muy por encima de ésta. No obstante, hay que reconocer el mérito que supone la elaboración del relato que nos ocupa; relato en el que se reconstruye de forma figurada el hábitat familiar y profesional de un hombre a la puerta del colegio de su hija, a la que no quiere dejar un instante sola tras el fallecimiento de su madre. La crítica a lo impostado de la sociedad moderna está servida. La reconciliación del personaje principal, interpretado por el propio Moretti, consigo mismo, será la clave sobre la que pivote el desenlace. Como curiosidad, una aparición furtiva en el metraje de Roman Polanski.
Lo mejor: un buen guión.
Lo peor: cierta escena de sexo apasionado realmente mala.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (0)
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
