Venecia enfrenta desafíos significativos debido al turismo masivo y al cambio climático. La implementación de una tasa de acceso de 5 euros para los visitantes de un día busca controlar la afluencia de turistas y proteger sus monumentos históricos, pero corre el riesgo de convertir la ciudad en un parque temático llamado "Veniceland". La cantidad de turistas, que puede duplicar la población residente, ha llevado al deterioro de monumentos como el Puente de Rialto y la Plaza de San Marcos, y ha desplazado a negocios locales por tiendas de souvenirs y restaurantes turísticos, aumentando el costo de vida y complicando la vida de los residentes.

Además, el aumento del nivel del mar y las inundaciones recurrentes ponen en peligro la existencia de Venecia. El proyecto MOSE intenta mitigar las inundaciones, pero enfrenta problemas técnicos, económicos y de corrupción, y podría no ser una solución a largo plazo. La erosión causada por los cruceros gigantes y el fenómeno del 'acqua alta' agravan la situación. Soluciones innovadoras como la elevación de la ciudad y un dique permanente requieren un compromiso global. Es crucial que estas medidas se acompañen de prácticas de turismo sostenible y consciente para preservar la cultura y el medio ambiente locales.